Reserva tu casa rural

Andalucía es única por la gran variedad de paisajes y vegetación que alberga. Casi un tercio de la superficie de esta comunidad está considerada espacio protegido, un dato nada desdeñable que la convierte en el lugar privilegiado dentro de la Península Ibérica.

La naturaleza significa entretenimiento, relajación, aventura, equilibrio mental y bienestar. Además, es salud y una fuente inagotable de experiencias que siempre debe ocupar un lugar en nuestra agenda de viajes.

Así que, nota de estos lugares verdes llenos de magia que te proponemos y ve preparando las maletas rumbo al sur.

 

Reserva Natural Marisma del Burro en Huelva.

Entre Gibraleón y Huelva nos encontramos con este bello paraje natural. Casi 600 hectáreas de terreno continuamente inundado según las oscilaciones de las mareas, que sorprende por su amplia variedad de vegetación y de avifauna acuática.

Es un lugar perfecto para practicar el orniturismo (turismo de observación de aves). Paseando por esta reserva podemos observar aves tan variopintas como la cigüeña, la espátula, la grulla o la garza imperial. También de rapaces como el aguilucho lagunero o el águila pescadora. Un ecosistema único dentro de un enclave especial.

Señalamos un par de curiosidades de este lugar: que sus aguas se ven un poco turbias debido a la gran cantidad de sal y sedimentos arcillosos procedentes del río Odiel; y que es uno de los pocos lugares donde se puede encontrar a la mariposamalacosoma laurae, una especie que está casi extinta.

Sin duda, la Marisma del Burro es un destino imprescindible, que además de paraje natural es también Reserva de la Biosfera y ha sido propuesto como Lugar de Interés Comunitario.

La Reserva Natural Albufera de Adra en Almería.

En Almería nos encontramos con un humedal que aparece por sorpresa en un lugar casi desértico. Se trata de la Reserva Natural Albufera de Adra, un espacio protegido situado entre la desembocadura del río Adra y los Llanos de Dalías.

Está compuesto principalmente por dos lagunas, Albufera Nueva y Albufera Honda. Llama la atención por su situación, ya que esta reserva está rodeada de numerosos invernaderos, creando así unas curiosas islas de agua en mitad de las grandes extensiones de plásticos para el cultivo intensivo.

Este paraíso es perfecto para perderse tanto en verano como en invierno gracias a su clima suave y acogedor, un factor que aprovechan muchas aves migratorias, como del ruiseñor bastardo o el escribano palustre, para refugiarse y alimentarse en su camino.

Dispone de un interesante observatorio ornitológico que se puede visitar y que nos ayudará a conocer mucho mejor el entorno y su gran diversidad. ¡No te lo pierdas!

Lagunas de Campillos en Málaga.

La declaración de un espacio natural concreto como reserva natural tiene como finalidad proteger su ecosistema y su diversidad, y Las Lagunas de Campillos merece sin duda esta calificación. La rareza del lugar y su fragilidad hacen que necesite esta valoración especial para que las leyes velen por su buena conservación.

Así que, si buscamos un hermoso paisaje donde disfrutar de la flora y la fauna en Málaga, lo encontraremos en las Lagunas de Campillos. Son un total de once lagunas con un alto nivel de salinidad donde la vegetación es casi exclusivamente acuática, al igual que su fauna.

Este paraje cobija a aves como el flamenco, la gaviota reidora o el ánade silbón, y fuera del agua campan zorros, comadrejas, musarañas, además de animales insectívoros y de otros tan comunes como la liebre, el topo y la rata de agua.

Es una zona muy recomendable para hacer alguna ruta de senderismo o animarse a recorrer los alrededores en bicicleta.

Todos estos fabulosos rincones son reservas naturales que se encuentran en Andalucía. Ve preparando ropa cómoda, los prismáticos y las ganas de disfrutar y prepárate para enamorarte del sur. ¡La aventura verde te espera!

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